El 70% de los andaluces que opositen a Secundaria aprobará las pruebas
Andalucía afronta este 2026 una nueva convocatoria de oposiciones docentes marcada por una elevada movilidad geográfica y una amplia red de destinos profesionales.
Con centros repartidos en ocho provincias y realidades educativas muy diversas que cubren desde grandes núcleos urbanos hasta las zonas rurales con alta necesidad de cobertura, las oposiciones para entrar en el Cuerpo de Maestros y en el Cuerpo de Profesores de Secundaria y FP se mantienen como una de las principales vías de acceso estable al empleo público en el sistema educativo.
Actualmente, la oferta de plazas en Educación Secundaria y Educación Primaria concentra a la mayoría de aspirantes, especialmente en aquellas especialidades con mayor implantación en los centros.
Sin embargo, dentro de cada cuerpo existen especialidades que, tradicionalmente, presentan una menor presión competitiva y que se están convirtiendo en una oportunidad real como determinadas materias técnicas, lenguas clásicas o perfiles vinculados a la formación tecnológica, donde la demanda de profesorado es constante y el número de candidatos suele ser más reducido.
“En nuestro caso, la preparación abarca 12 especialidades de Secundaria y las siete especialidades de Primaria, con grupos reducidos que mantienen una media de entre 20 y 30 alumnos, lo que permite un seguimiento individualizado del progreso de cada opositor”, explican desde DoZenty, uno de los centros especializados con más aprobados del sector.

Los resultados obtenidos en convocatorias anteriores reflejan una media del 70% de alumnado aprobado por especialidad, un dato especialmente relevante si se tiene en cuenta el elevado volumen de aspirantes que concurren cada año en esta comunidad.
Además, hay que tener en cuenta que superan esa cifra las personas que pasaron las pruebas y lograron finalmente plaza, lo que sitúa la preparación entre las más eficaces del sector.
La exposición oral, clave para sobresalir
Uno de los momentos decisivos de la oposición es la defensa de la programación didáctica y la exposición de la unidad didáctica ante el tribunal.
En este apartado, los datos son especialmente significativos para la academia: la prueba oral alcanza un 90% de aprobados. Se trata de un indicador que refuerza la importancia de un entrenamiento específico en programación, situaciones de aprendizaje y defensa didáctica.