DE ACCESIBILIDAD Y DISCAPACIDAD

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DE ACCESIBILIDAD Y DISCAPACIDAD  – La accesibilidad total no está presente en los hogares. Pero la instalación de elevadores, salvaescaleras o bien rampas en un edificio eliminan barreras arquitectónicas sobre todo a las personas mayores y discapacitadas. Sin embargo los estudios apuntan a que en la mitad de las residencias no se da una accesibilidad plena. El estudio “Quiero Vivir Mejor” deja patente este problema y estima que el dieciocho por ciento de los hogares tienen deficiencias notables,  y del treinta por ciento considera su accesibilidad admisible, pero no así completa.

Salvaescaleras

Se trata pues de suprimir las barreras arquitectónicas con completa seguridad. Para salvar las barreras arquitectónicas existentes en las edificaciones instalamos salvaescaleras y hay que prestar atención a la suavidad en arranque y parada de los salvaescaleras, a su integración con el ambiente arquitectónico, usar el mínimo espacio, que la seguridad sea máxima y la utilización simple y sencilla.

Los acabados de los salvaescaleras suelen ser más o menos así: suelos de goma antideslizante con bordes resistentes al desgaste, brazos de protección de acero inoxidable y mando a distancia. 

Los salvaescaleras eliminan barreras arquitectónicas y son un aliado de primer orden cara a la mayor accesibilidad. En los últimos años se han dotado de la última tecnología existente en el mercado y son productos en constante evolución. También en cuanto a la estética han ganado muchos puntos y hoy se integran a la perfección en cualquier ambiente.

Cuando los habitantes de una casa encuentran seria complejidad en subir y bajar las escaleras es hora de pensar en instalar. Son cada año, miles y miles de personas las que buscan solución a los inconvenientes relacionados con las escaleras en su casa. Los salvaescaleras son esa solución.

Hay salvaescaleras rectos y curvos. Para escaleras interiores y para escaleras exteriores. Y plataformas, salvaescaleras, elevadores familiares y montacargas son todos ellos productos simples de instalar que eliminan las barreras arquitectónicas en residencias, en hoteles, y centros públicos. Son productos que han sido diseñados para facilitar la movilidad entre dos alturas. Facilitan totalmente la vida a usuarios que se desplazan en silla de ruedas o con movilidad reducida.

Hay casos llamativos, como el de Elsa Cabrera, que padece una discapacidad, y su Municipio le niega el arreglo de la silla salvaescaleras. La avería la fuerza a estar encerrada en su casa. Es una vecina de Santa Cruz, de sesenta y cinco años. Le ha pedido ayuda al Municipio pero esta, de momento, le ha sido negada. Elsa Cabrera vive en la segunda planta de un edificio y no tiene elevador. Se fracturó una pierna y desde ese momento utiliza silla de ruedas. Una asociación le dio una silla salvaescaleras.

Soluciones como los salvaescaleras ayudan a mejorar su calidad de vida a personas mayores. Les permite ser más independientes en sus hogares.

No cabe duda que la planificación de la movilidad ha de prosperar. Un reciente estudio de mercado también incide en que un treinta y siete por ciento de personas de más de cuarenta años desearían continuar en sus hogares cuando sean viejos.

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